QUE “CAMPOS” TAN FELIZ…!!!

Un día de estos, no recuerdo en que programa ni con que motivo, emitieron en la tele una entrevista a Maria Teresa Campos. El caso es que la madura periodista se quejaba, entre dientes, de no poder trabajar en algún programa de tono mas serio que el vespertino de los sábados “Que tiempo tan feliz” donde trabaja ahora. Defendía su capacidad profesional para simultanear la presencia de su imagen con otro espacio que le permitiera ejercer un periodismo más cercano a la actualidad informativa.
Modestamente, creo que se equivoca en su pretensión; la Campos debería hacer memoria y analizar su trayectoria profesional para visualizar cual es la realidad que define el secreto de su éxito ante la audiencia. Y de manera coherente con esa realidad, acabaría aceptando el ámbito en el que mover su figura profesional para obtener los aplausos y el respeto del público.

Su entrada al frente de las mañanas en Tele 5, convirtió a la cadena en líder de esa franja horaria. Durante muchos años, la fórmula Campos fue imbatible frente a cualquier estrategia de contraprogramación que intentara la competencia. Su arrebatador éxito le regaló el título de “Reina de la Comunicación”; un título a modo de distinción profesional demostrativa de haber ganado el respeto entre los profesionales y la admiración de su público.

La estrategia de marketing, responsable del éxito de audiencia y empresarial de Tele 5, tiene como puntal una política de retroalimentación entre los propios productos de la cadena. La “línea de negocio” decidida por los responsables de la empresa privada de Basile, exige la inclusión, como contenidos fijos dentro de los programas, de unos espacios reclamo que consigan fidelizar a la audiencia con los productos “estrellas” que la cadena emite en horario de prime time.

Tele 5 exigía al programa de La Campos dedicar un tiempo diariamente a unos bloques temáticos de contenido obligado para el debate y seguimiento de los concursos/reálitys que emitia en ese momento.
La Campos despreciaba las propuestas zafias e intrascendentes de ese tipo de programas. Y harta de las simplezas de los “grandes hermanos”, tomo la decisión de librarse de ese compromiso impuesto por la cadena que, a su entender, desprestigiaba su figura y su trabajo.
Borracha de éxito, ambicionando mayor independencia periodística y mayores beneficios económicos, la “Reina de la comunicación” aprovechó el final de su contrato para traicionar a la cadena, y ofreció los derechos de su espacio a la competencia a cambio del ansiado poder absoluto. Segura de si misma, le lavó la cara al programa, eligió sus contenidos libremente y arrancó en Antena 3 al mes siguiente.
Y fracasó...

En Antena 3, la Campos perdió su audiencia. Su programa desapareció rapidamente de la parrilla.
En su subidón de ego, no tuvo en cuenta los factores externos que intervenían para el éxito de su fórmula. Dice Jesús Vázquez que “la audiencia es soberana y se pone la peineta donde le da la gana”; su público prefirió la formula continuista de Tele 5 en su relevo por Ana Rosa y no le fue fiel en su cambio de cadena.

Un tiempo después, Tele 5 volvió a contratarla. Cosas raras que pasan en la tele...
Pero no podía retomar las mañanas porque Ana Rosa era líder. Así que su vuelta se produjo en un ámbito televisivo muy diferente; la mesa informativa de las mañanas, espacio sustentado en la práctica de un periodismo riguroso, independiente y audaz con la formulación de preguntas al invitado de turno. Pero los espectadores del programa no aceptaron a La Campos para ese rol periodístico. Hubo un descenso en la audiencia y la cadena no tuvo mas remedio que cambiar al periodista conductor. Para ella fue una tragedia ya que como profesional perdía la oportunidad de abandonar los foros “marujiles” que la identificaban.



Hace unos meses, Tele 5 encontró un espacio “revival” del pasado, amable y ligero, donde encajar a la periodista. “Que tiempo tan feliz” ha sido un éxito desde su arranque. En él, La Campos está como pez en el agua consiguiendo el equilibrio perfecto entre las dosis de nostalgia que maneja el programa y la pretensión de ser tan solo un producto de entretenimiento. Con ese planteamiento ha conseguido volver a cautivar al público.

Mi madre dice que “está mas guapa que nunca”...

Mirando atrás su recorrido mediático, La Campos debería recapacitar y asumir que SU público busca en ella una manera definida de hacer televisión que tiene unos contenidos muy concretos. Fuera de ese marco que acota su éxito, es evidente que no cuenta con espectadores para avalar su trabajo. Por mas que se empeñe en tratar de demostrar su valía en otros campos, cosa que no pongo en duda, La Campos es una estrella en televisión gracias a un sector del público que aprecia su imagen de cordial amiga, familiar, sencilla y cercana.
Y que no se preocupa ni encuentra importante definir si lo que La Campos hace es o no es un periodismo serio. Aprecian disfrutar de su compañía y eso les basta.

felizaminelli